In the Hand or On the Tongue (part II of II)

07-24-2016Pastor's LetterFr. Don Kline, V.F.

Dear Brothers and Sisters,
This is the conclusion of a two-part series that addresses this issue of receiving Our Lord in Holy Communion on the tongue versus receiving Him in our hand. If you would like to see more about this subject, please see the article written by Paul M. Matenaer for the Catholic Harold called “What is the Correct Posture for Receiving Communion”. I believe he does a nice job of addressing this topic.

As stated in the previous Pastor’s Notes, Catholics who have received their First Eucharist may receive on the tongue. Where Holy Communion in the hand is allowed, he or she may receive in the hand. But there is another exception that is very important here. If there is a risk of profanation of the Our Lord in Holy Communion, then Communion should not be given in the hand, but ONLY on the tongue. One example that I can think of has to do with receiving Holy Communion from the pope. I have seen communicates ONLY receive on the tongue from the pope because there is a risk of the person wanting to keep the host as a “souvenir” perhaps.
There is an adage that says, “allow what the Church allows”. This also means that as intentional disciples of Our Lord Jesus, we are called to teach what the Church teaches, condemn what the Church condemns, but allow what the Church allows. It is for this reason that we are educated on what the Church instructs on issues concerning the liturgy and especially receiving Holy Communion. The Church has some beautiful teachings on the Mass and receiving Holy Communion in the document from the Second Vatican Council called the CONSTITUTION ON THE SACRED LITURGY or SACROSANCTUM CONCILIUM.
I will close with this quote from Matenaer who writes: “Whatever one’s personal preference may be, we must be careful to allow what the Church allows, while nonetheless always striving for greater holiness, devotion, and reverence in worship. Or else, we risk usurping the seat of Peter and imposing our own preferences on the whole of the Church. The difficult task of allowing what the Church allows requires both humility and obedience, two virtues perfectly modeled in the Person of Christ, Whom we receive in the Most Holy Eucharist.”

God Bless,
Fr. Don Kline

¿En la Mano o En la Lengua? (parte II of II)

Queridos Hermanos y Hermanas,
Esta es la conclusión de la última serie la cual toca el tema de como recibir a nuestro Señor en la Santa Comunión si en la lengua o en la mano. Si quieren aprender mas sobre este tema, por favor lean el articulo por Paul M. Matenaer de la publi-cación Catholic Harold titulado “What is the Correct Posture for Receiving Communion” (Cual es la Postura Correcta para Recibir la Comunión). Yo creo habla muy bien sobre este tema.
Como note en la última Pastor’s Note/Nota del Pastor (I am not sure what you usually translate this too), los católicos que han recibido a nuestro Señor en la Primera Comunión pueden recibirlo en la lengua. Si la Iglesia deja que las personas reci-ban a la Comunión en la mano la pueden recibir en la mano. Pero hay otra excepción que es importante. Si hay un riesgo alto de que alguien profane a nuestro Señor en la Santísima Comunión, la Comunión no se debe de dar en la mano, SOLO en la boca. Un ejemplo donde he visto esto es cuando las personas reciben la Comunión por el papa. Como hay un riesgo más alto de que la persona se quiera quedar con la hostia como un “recuerdo” la Comunión se da en la lengua solamente.
Hay un dicho que dice, “Permite lo que la Iglesia permite”. Esto quiere decir que como discípulos de nuestro Señor Jesús, somos llamados a ensenar lo que la Iglesia ensena, condenar lo que la Iglesia condena, y permitir lo que la Iglesia permite. Es por esta razón Que somos instruidos en lo que la Iglesia ensena en cuestión de la liturgia en especial en la recepción de la Santa Comunión. La Iglesia tiene unas enseñanzas bellas sobre la Misa y la recepción de la Santa Comunión en el documento del Segundo Concilio Vaticano llamado La Constitución de la Liturgia Sagrada o SACROSANCTUM CONCI-LIUM.
Termino con esta cita Matenaer quien escribe: “Cualquiera que sea la preferencia personal de la persona, tenemos que tener cuidado de permitir lo que la Iglesia permite, y a la misma vez siempre esforzarnos para crecer más en santidad, de-voción, y reverencia en nuestra adoración y oración. Porque si no, nos arriesgamos a usurpar el lugar de Pedro e impone-mos nuestras propias preferencias en toda la Iglesia. La dificultad de permitir lo que la Iglesia permite requiere humildad y obediencia, 2 virtudes perfectamente moldeadas a la persona de Cristo, a quien recibimos en la Santísima Trinidad.”
Que Dios los bendiga,
Padre Don Kline V.F