Grip the Plow Firmly

06-26-2016Pastor's LetterFr. Don Kline, V.F.

Dear Brothers and Sisters,

Our readings beg the question: Why are you here? I don't mean why are you here at St. Joan of Arc or Phoenix or the United States. I mean something much deeper. Why are you here on earth? To put it another way: Why do you exist at all? Wow, that is deep but there is a correct answer and it comes from Our Lord. We are here to love God and love our neighbor now and always and forever. This answer is expressed in the readings as a calling to be intentional disciples of Our Lord Jesus.

How can you be an intentional disciple of Our Lord Jesus? The answer is begins with Our Lord. He calls you to be His disciple. When you are ready? Not usually. Our Lord often reaches out to us when we feel discouraged or hopeless or even dead and He says to you: "Young man, I tell you, arise!" As He calls us each by name, He fortifies and strengthens us by His Sacraments. He calls us right where we are at to leave all and to follow Him.

In today's Gospel, we see the cost of following Our Lord's call to intentional discipleship. Jesus says to a man, "Follow me." The man asks for time to bury his dad. Jesus replies, "Let the dead bury their dead." This is tough stuff. A man wants to say goodbye to his family and Jesus says, "No one who sets a hand to the plow and looks to what was left behind is fit for the kingdom of God." To be a disciple means to place one's hand to the plow and not look back. I've been a priest 21 years and I've seen many people start their faith journey with enthusiasm and then fall away. Sometimes they will begin by announcing the great things they are going to do, but then they get distracted and leave. Instead of keeping their hand to the plow, when they meet an obstacle or disappointment, they start looking back.

An essential part of being a disciple is consistency. We bring to Our Lord the desire to be an intentional disciple and He responds by inviting us deeper into this relationship. That desire is all Our Lord needs and He will work miracles through you if you remain faithful. Last Sunday, Our Lord invited us to take up our cross daily. Each morning we have to make a new commitment to our relationship with Our Lord through prayer. Give at least 20 minutes a day to prayer. If you can't give 20 minutes at least make a short offering of your day to God. Sincerely seeking to become an intentional disciple and remaining faithful to Our Lord is what ultimately matters. Our Lord will do the rest.

God Bless,
Fr. Don Kline, V.F.

Sostener el Arado Firmemente

Queridos Hermanos y Hermanas,

Nuestras lecturas suplican la pregunta: ¿Porque estamos ahí? La pregunta no se refiere al porque estamos en Santa Juana de Arco o en Phoenix o en los Estados Unidos. Quiero decir algo mucho más profundo. ¿Por qué estamos aquí en la tierra? Para ponerlo de otra manera: ¿Cuál es la razón de nuestra existencia? Woow eso es profundo pero existe una respuesta correcta y viene de nuestro señor. Estamos aquí para amar a Dios y amar a nuestro vecino ahora y siempre y para siempre. Esta respuesta es expresada en nuestras lecturas y estamos llamados a ser discípulos intencionales de nuestro señor Jesus.    

Pero ¿cómo puedo ser un discípulo intencional de Nuestro Señor Jesus? La respuesta comienza con Nuestro Señor. Él nos llama a ser su Discípulo. ¿Cuándo vas a estar listo? No usualmente. A menudo cuando nuestro señor se nos acerca cuando nos sentimos desmotivados o sin esperanza o incluso muer- tos y Él nos dice: "! Joven, te digo que te levante!" Él nos llama a cada uno por nuestro nombre, Él nos fortifica y refuerza sus Sacramentos. Él nos llama ahí mismo a que dejemos todo y lo sigamos.  

En el evangelio de hoy, vemos el costo de seguir la llamada Nuestro Señor al ser un discípulo intencional. Jesus dice al hombre "Sígueme". El hombre pide que le dé tiempo de sepultar a su padre. Jesus le contesta. "Deja la muerte sepulte a sus muertos" Esto es algo difícil, Un hombre quiere decir adiós a su familia y Jesus le dice, "Ninguno que pone la mano al arado y mira hacia atrás observando que ha dejado tiene lugar en el reino de Dios. "Ser un discípulo significa poner una mano en el arado y no voltear para atrás. E sido cura por 21 años y he visto mucha gente comenzar su jornada de fe con entusiasmo y después se alejan del camino. Algunas veces comienzan anunciando las grandes cosas que van a hacer, pero se distraen y se van. En vez de mantener la mano en el arado, encaran el obstáculo o el desaliento, y comienzan a mirar hacia atrás.

Es parte esencial de ser discípulo la consistencia. Traemos a nuestro señor el deseo de ser discípulo intencional y él nos responde invitándonos a una relación profunda. Ese es todo el deseo de nuestro señor y el obrara milagros a aquellos que se mantienen fieles. El domingo pasado, nuestro señor los invito a tomar la cruz de cada día. Cada mañana tenemos que tomar un nuevo compromiso de nuestra relación con nuestro señor atreves de la plegaria. Demos al menos 20 minutos de oración al día. Si no puedes dar por lo menos 20 minutos para ofrecer a Dios. Sinceramente busca el convertirte en un discípulo intencional y manténganse fieles a nuestros señor que es lo que ultimadamente importa. Que nuestro señor sea su descanso.  

Que los Bendiga,
Fr. Don Kline, V.F.